El ministro de Economía prepara el viaje a Washington para cerrar la negociación con el FMI. Para lograr un triunfo en octubre, el candidato de UP deberá ir por el voto de los desencantados
Después del resultado de las PASO, el oficialismo trabaja para mejorar el camino hacia las elecciones generales de octubre y analiza los puntos débiles que deberá mejorar para recuperar votos.
El candidato presidencial deberá lidiar con los dos roles, además de ministro de Economía, y se irá intercambiando el traje. Desde el entorno del funcionario descartan que vaya a dejar la cartera para continuar la campaña. Ayer hubo algunos rumores de renuncia que fueron descartados por los voceros.
En los primeros días tras las primarias, Sergio Massa se enfocó en la relación con el Fondo Monetario Internacional en busca de la confirmación de un próximo desembolso. Para ello siguió las instrucciones de Washington y generó una devaluación de la moneda de 22% y apuró una visita al Fondo en los próximos días.
La estrategia es llegar a octubre con los números económicos en orden, por lo que ayer se activaron los acuerdos de precios con las principales empresas alimenticias del país para no afecte la inflación de los próximos meses.
El camino es largo y sinuoso para el candidato de Unión por la Patria, pero el objetivo es acceder al balotaje. Los números que calculan desde el equipo de asesores es que la segunda vuelta “está garantizada”.
Desde el kirchnerismo aseguran que “nadie ganó la batalla en las PASO” pese al triunfo del candidato de Libertad Avanza, Javier Milei. Sobre el resultado de las elecciones del domingo, se habla de un “empate técnico” ya que las tres fuerzas más votadas llegaron a alrededor del 30 por ciento.
El análisis que hacen en el equipo de campaña sobre las elecciones del domingo es que “hubo un voto bronca”. Esta mirada coincide con las declaraciones recientes del ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, quien señaló que un sector de la población “no tiene las respuestas que necesita y ese voto bronca lo canalizó Milei”.
Según los asesores del Unión por la Patria, Massa deberá ir por “el voto del ciudadano descontento”, y además tratar de sumar al votante de otros sectores políticos. “Hay que ir a buscar a los votantes de las provincias que no nos eligieron”, repiten en el equipo del ministro. Los distritos que miran con más atención son Córdoba y Tucumán.
El voto cordobés del candidato Juan Schiaretti podría sumar al oficialismo. Los tucumanos apoyaron al libertario, pese a que la provincia está gobernadora por el peronismo y acaba de ganar las elecciones provinciales. Lo mismo sucedió en San Juan donde UxP quedó en segundo lugar.
La mirada está puesta en lo económico y en cómo mejorar los salarios de los trabajadores. Desde varios sectores se reclama una suma fija que alivie el bolsillo de los argentinos. Esa medida podría llegar una vez que se haga el desembolso del FMI.
